Salvaje obsesión.

Más que amante del animal print, me considero su más ferviente devota. Esta tendencia atemporal me enamoró desde la primera vez que la vi. Gracias a Dios tuve la oportunidad de apreciarla correctamente ejecutada, porque allá afuera hay muchas Tigresas del Oriente, algo nada inspirador y que puede quitarte todas las ganas de usar cualquier estampado. Por eso es importante saber cuando estás exagerando o abusando en tu outfit al querer darle un toque “salvaje chic”.

Desde foulards, blusas, cinturones y zapatos, existen varias y buenas opciones para que lo uses con seguridad y sin necesidad de recurrir a los penosos leotardos, abrigos y leggings. Sobre todo para que no parezcas “estrella” de antaño de televisión nacional, ¿vale? El mejor consejo es usar prendas lisas y de un solo color cuando lleves algo de animal print. Por ejemplo, blusa negra, skinny jeans negros y pumps o peep toes de víbora. Got it? O blusa blanca, jeans y tu foulard de zebra.

Mis favoritos:

Panties (tangas, cheeks, hipsters y bikinis) de PINK de Victoria’s Secret.

Foulard de RAPSODIA.

Pumps de ALDO.

+ Animal print en mi vida

– ¿Servilletas para mis carnes asadas o cevichadas en Cuerna? Sí, ¡se ven divinas!

– Fondo de pantalla en Pink leopard para mi iPhone. ¡Ojo! Ya es TOO MUCH si además le compras el case igual. Recuerda, el chiste es que resalte, no que se sature.

– Mi plástico personalizado… Qué aburrido tener el mismo que los demás, ¿no? No a fuerza tiene que ser de animal print, escoge la imagen o diseño que más te guste. En mi caso, siempre, siempre me la chulean en todos lados donde pago con esta tarjeta. Love it!
Pssst,
si quieres una como la mía, pide tu tarjeta de débito o crédito en Santander.