Desde muy joven le declaré la guerra al acondicionador. Mi cabello (delgado/fino) no lo resistía. 🙁 Lo único que ocasionaba al usarlo es que se “debilitara” y se cayera en exceso. Sí, increíble que después de bañarte resultara más fácil desenredarlo y peinarlo, pero me asustaba que estuviera perdiendo tantos mechones. Sencillamente, no valía la pena.

Pasaron algunos años y hallé una solución. Como ya se los he compartido en otras ocasiones, es importante que prestemos atención al modo de uso de los productos o que seleccionemos el mejor tipo de acuerdo a nuestro pelo. Es decir, ya no vivimos en la era de las cavernas; si hay shampoos y acondicionadores para cabello teñido, ondulado, graso, etc., por supuesto que existe uno para el que es débil. Como todo en la vida, tendrás que aplicar el principio de ‘prueba y error’, porque no hay garantía de que todos funcionen igual, pero seguramente encontrarás el indicado (o el casi ideal) para ti.

Yo por mi parte comencé a usar desde hace algunos días el Brilliant Brunette Multi-Tone Revealing Daily Conditioner de John Frieda. Sí, sí, leyeron bien, no dice en ninguna parte “para cabello débil”. Ya dijeron “esta vieja está loca”, ¿verdad? Pues no lo estoy, solo que me gusta gozar de otros beneficios y darle, como diría mi abuela, “vuelta a la cuerda”. El chiste es que hay que ser listas y echarle coco al asunto. Una de las más valiosas lecciones que he aprendido de mis estilistas es, por ejemplo, que el acondicionador solo lo debo de aplicar en las puntas, y jamás desde la raíz porque tiende a volverlo aun más frágil. Ahora, ¿por qué escogí este acondicionador de John Frieda? Porque, como su nombre lo indica, deseo ser una brunette DES-LUM-BRAN-TE. Su fórmula contiene aceite de almendra dulce y perlas que ayudan a revelar tu tono de forma más brillante. So far, so good!