Ellos se fijan principalmente en nuestros labios, boobs, derrière y piernas… ¿Nosotras?

¿En qué nos fijamos las mujeres cuando vemos a un hombre? Seguramente habrá algún estudio para obtener una respuesta con bases científicas, pero para escribir este artículo sencillamente me basé en mi experiencia, y cuenta, ¿no? Así que me puse a evaluar detenidamente qué me llama la atención cuando veo a un chico, independientemente de su estilo/forma de vestir o si está guapo. Pude darme cuenta que el “sujeto de estudio” en sí, jugará con mi vista de acuerdo al habitat en el que se encuentre. A continuación una lista de las 5 partes que, aunque seamos unas masters escaneándolos de pies a cabeza, tendrán prioridad sobre las demás.

Cuando lo vemos vestido, en la calle:

1) Sus zapatos
¡Y no por el tamaño, eh! Creo que esta observación viene inculcada desde muy pequeña, cuando veía a mis familiares masculinos bolearse los zapatos tan a menudo y cuando llegué a escuchar que es su “máxima” carta de presentación. Exagerado, tal vez sí, pero con el paso del tiempo les di la razón, ¡qué molesto es ver a un hombre con los zapatos viejos o sucios! De verdad, ¡dice mucho de él!

2) Sus manos

Nada como unas manos grandotas y varoniles. ¡Uff! Y no nos referimos a que tengan que estar ásperas como una lija (de verdad, qué necedad de no ponerse crema, ¿no?), que si así están, pues perfectas para que nos exfolien el fin de semana mientras nos bañamos. ¡Ja! Junto con sus manos, un accesorio que considero ultra sexy: el reloj, pero de esos que dicen: “¡Soy un macho alfa!” ¿Sí ubican? Grandes, súper techies, “toscos” pero con mucha clase, los que tienen el poder de aumentar su nivel de virilidad.

3) Sus ojos
Imposible no verlos. Además, nos dicen tanto de una persona y muchas veces buscamos en su mirada para confirmar si de verdad lo que dice es cierto o sincero. ¿Y a cuántas nos han engañado con esos tiernos ojos? En fin, no me voy a desviar. Nos gusta mantener contacto visual en general, así que casi siempre estaremos viendo directamente a sus ojos (a menos que comience a distraernos).

4) Su mandíbula + barba
Debo admitir que amo a los hombres velludos. No en exceso como osos, ok? Y aquellos que además tengan una mandíbula más “cuadrada” o ancha, me hacen perder la cabeza. Definitivamente, un turn on. Me hacen sentir que estoy con alguien con mucho carácter y fuerte. ¿Estoy loca?

5) Su espalda
¡Ideal para cargarnos de caballito, para aferrarnos a ella en un tierno abrazo o en la cama! Una espalda ancha atrae nuestra atención porque por instinto, queremos estar con alguien más grande que nosotras, ¿cierto? Que sea un “ropero” es un total win. Todo se le verá bien, una Polo o portando un traje en una boda o cuando sale a la oficina. Por eso nos emocionamos tanto con los nadadores y jugadores de americano.

 

 

Las 5 partes de su cuerpo que más nos enloquecen con poca ropa:

1) Abdomen
Sin ropa el asunto cambia bastante. Un six-pack bien trabajado es imposible de no admirar. Despiertan fantasías y sin duda queremos saber qué tan durito lo tiene. Cuidado: HOT! ¡No tocar!

2) “Pistolas”
Qué bueno que se escribió en plural, porque sino se hubiera prestado para una gran confusión o malinterpretación. Las “pistolas” son esas dos líneas sexy que se forman justo donde termina su abdomen y nos apuntan hacia su… paquete. Tienen un encanto difícil de describir, pero para nada pasan inadvertidos y tienen la facilidad de hacer volar nuestra imaginación. impresionante cómo nos hacen perder la cordura cuando salen a la vista en unos sexy bóxers o trajes de baño… You know what I’m talking about, right?

3) Espalda
Si con camisa resalta, sin ella… ¡Ay, Dios! Que nos detengan antes de saltarle encima.

4) Brazos (sobre todo los “conejos”)
Queremos brazos fuertes, sólidos y que sean capaces de cargar bolsas del súper o del shopping. No, no creo que nuestra fijación por los brazos vaya por ahí, me atrevo a decir que sin duda los relacionamos con sensaciones de seguridad y protección, tal como la espalda. Lo mejor es que no necesitan estar sin camisa para lucirlos, es tan lindo ver a un hombre levantar o hacer algo con sus brazos y que flexionen esos marcados músculos… YUMMIE!

5) Trasero
Obvio, o sea, que tenga unas lindas pompis es básico. Desafortunadamente no todos fueron bendecidos con este atributo. Ni modo, con algo más tendrán que compensarlo, ¿no? No hace falta explicar mucho por qué clavamos nuestros ojos en el trasero de un hombre (me imagino que es muy similar a cuando ellos voltean a ver el nuestro). Solo puedo decir, en caso de que caiga uno digno en su vida, ¡no lo dejen ir! LOL. ¿El mejor momento para disfrutarlo? ¡Todo el día! En pantalón formal, deportivo, jeans, cargo, underwear, y ¡totalmente al descubierto en la cama!

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Dafne Ruiz

Editora

Creadora de Must Wanted. Escritora, blogger y periodista. Colabora en Vanity Fair México.

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