¿Ofrecer una fiesta, organizar una reunión o recibir a tus amigos de imprevisto en casa es una pesadilla para ti? No te voy a mentir, para ser una excelente anfitriona se necesitan años de preparación y de ser posible, hasta un mentoring. Lo que sea de cada quién, le agradezco a mi tío por su buen PR y por formarme en el menester de brindarle a la gente una excelente atención y lograr que se sienta más que en casa, especial. *Porque cualquiera se puede sentir en casa, en una que te tratan de la patada, ¿o no?

Con el paso del tiempo descubres cosas por tu cuenta, perfeccionas lo aprendido y hasta te vuelves creativa… Oh sí, con las sorpresas y detalles te ganas una estrellita en la frente. Eso sí, si no hay un feeling, todo se complica; debes disfrutar de verdad de este papel para hacerlo bien. Hay gente a la que no le gusta tener visitas y mucho menos que lleguen sin avisar, pero… ¡Eso no es justificación para no hacer que su estancia sea placentera! Pero bueno, más allá del trato, hay que contar con más que “un vasito de agua” (para no quemarte, ¿no?). Contactamos a Gisel Olvera, chef y fundadora de Pimienta Gourmet para que nos ayudara a escoger los musts +chic por si dos o tres amigas te caen de sorpresa.
*Pst, pst… Neta, ¡no se vale que le des baje a tu alacena por andar con antojitos! Recuerda que todo eso está reservado para tus invitados.

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1. Vinos
¿A quién no le gusta el tinto? Si te sientes muy consentidora, puedes tener uno de cada tipo, pero la reco es que elijas uno bueno. Infórmate y ten por lo menos dos botellas. Por ejemplo, uno rosado, un tinto joven y un tinto con más cuerpo/taninos. El rosado es un comodín, semiseco, va con cualquier entrada y hasta solito frío es deli. Ahora que si optan por una botanita más sustanciosa, un tinto joven de uva tempranillo, afrutado y muy aromático es perfecto. Si su bocadillos son de sabores más intensos y tus visitas gustan de tintos robustos, vale la pena que compartan un tempranillo con crianza, un cabernet sauvignon o un shiraz.

2. Cervezas
La cerveza es un MUST porque le das gusto a todo mundo sin tanto esfuerzo. Practicidad, señoritas. De preferencia claras estilo lager y ámbar estilo ale para las que prefieren un sabor más amargo e intenso. Eso sí, siempre bien frías. Guarda algunas en el refri.

3. Enlatados y frascos
Ostiones ahumados, aceitunas rellenas y palmitos son una opción nice y accesible. Además, no importa que no tengas galletitas, ¡es una maravilla que se sirvan solos!

4. Snacks
Lo que más “llena” son las papas, cacahuates y palomitas y nadie se queja, ¿cierto? Pero qué triste es pensar que es lo único que podemos picar en una reunión. ¡Hay un universo de snacks allá afuera! Puedes escoger opciones ricas y saludables como tomatitos cherry, palitos de pepino o jícama. En dos patadas preparar unos rollitos de jamón de pavo con queso panela o si gustas algo con más sabor, ¿qué tal rellenos con salsa tampico?

5. Quesos y embutidos
Esenciales para una entrada pro. Probablemente no sea lo más barato, pero vale mucho la pena. Los quesos curados o maduros pueden estar en el refri por largo tiempo y maridan muy bien con cerveza o vino. Edam, Maasdam, Parmesano, Curados de oveja o cabra. Ahora, que si quieres lucirte con tus invitadas, es el momento de sacar unas lonchitas de jamón serrano. También puedes ofrecer lomo embuchado. Ambos se pueden combinar perfecto con pan estilo baguette o cualquier rústico de costra y frutos secos.

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6. Frutos secos y nueces
Por lo anterior, resulta necesario tener chabacanos, ciruelas pasas, manzanas y peras deshidratadas. Además de durar mucho tiempo en la alacena, se pueden utilizar para crear bocadillos elegantes y deliciosos. Con nueces nos referimos a pistaches, almendras, nueces varias. Idea: Chabacanos y ciruelas pasa rellenos con queso azul (o gorgonzola). Solo cortar por la mitad y rellenar. Otra: bolitas de queso crema o cabra (o ambos mezclados) cubiertas con almendras picadas y tostadas. ¿A poco no se antoja?

 7. Conservas
Son básicas porque te sacan del apuro de la manera más fácil. Por ejemplo, tapenade (pasta de aceitunas) o jitomates deshidratados en aceite de oliva para untar sobre pan. O conservas dulces. Una mermelada de frutos rojos acompañando un queso brie fundido. ¿Tiempo de preparación? Lo que tarde el queso en fundirse en el micro y ponerlo en un plato bonito con un poco de mermelada para acompañar. Rodajas de pera, lajas finas parmesano, mermelada de higos… Todo para combinar.

8. Carbs
¡Oh sí! Pan de molde (o de barra), tostaditas, pan pita, galletas saladas. Se llevan bien con todo y aceptan cualquier acompañante. Como base de un bocadillo, en triángulos para dippear, solitas con aceite de oliva y jocoque. Incluso los varios tipos de pan se pueden congelar. Cuando se requiera, hay que calentarlos en el horno por unos 5-10 min. ¿Resultado? Pan “recién” hecho. Opción al estilo inglés: pan de molde cortado en triángulos sin corteza, con mantequilla, sal, pimienta y rodajas finas de pepino. Deli con un vinito rosado (que ya tienes).

9. Montaditos
Con todos los ingredientes mencionados, solo falta llevarlos a la práctica. A preparar “montaditos”: diferentes rellenos “montados” sobre rebanadas de pan. Algunas sugerencias: Jamón y uvas cortadas a la mitad; salmón ahumado y jocoque (sal y pimienta); ostiones ahumados y tomates cherry; tomates maduros untados sobre pan y aceite de oliva (pa amb tomàquet), etc. Nunca olvidar que hay que colocar el clásico palillo para sostener relleno y pan.

10. Café y té
Resulta que muchas veces las visitas llegan tarde/noche pero sólo están de paso y el momento no se presta para todo un festín de botanas, cervezas y vino. Sin embargo, no hay que dejar la cortesía a un lado. Siempre es bueno tener una buena selección de tés y si es posible café para ofrecer. Por comodidad, los tés son la opción: manzanilla con anís, menta, limón, hierbabuena, infusiones de durazno, frambuesa, vainilla. Al menos tres variedades para ofrecer.

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