5 consejos para las que se enamoran con facilidad (o son muy intensas)

Sí, hay mujeres que manejan una intensidad tremenda, principalmente al iniciar una relación amorosa. La verdad no sé cuál sea mi nivel, pero puedo presumir que hasta le he bajado en los últimos meses. Sin embargo, en nuestra defensa puedo decir que en algunas ocasiones, el prospecto o date en cuestión es quien contribuye en acelerar el motor. O sea, ¡no siempre intenseamos así porque sí! Échenle leña al fuego y vean qué sucede. En fin, conforme pasan los días, imaginar que hay futuro con ese chico se vuelve algo increíble, sobre todo cuando todo marcha de maravilla. Pero aguas, queridas intensas, hay ciertas precauciones que deben tomar porque no siempre hay noviazgo en puerta. Es un hecho que cada vez más nos protegemos para no salir lastimadas o si sucede, de no terminar tan devastadas. Con base en mis más recientes experiencias, les comparto las lecciones que aprendí.

Lección 1

No tratemos a ese chico con el que llevamos saliendo un par de meses como nuestro novio de toda la vida. Es importante respetar tu espacio, tu lugar personal, tu refugio. Si la relación no llegara a prosperar, son los recuerdos en cada rincón de tu depa con los que tendrás que lidiar. ¡Y duele! Gracias a Dios ya me mudé, pero cobijas y almohadas que ambos compartimos no cambiaron de residencia, ¡se las regalé a un asilo! El próximo chico con el que salga tendrá que aguantarme en su casa.

Lección 2

Parte de conocerse y de estar en una relación radica en compartir; intereses, gustos, aspiraciones, en fin, es abrirle la puerta a la otra persona para que descubra nuestro mundo. Pero, hold your horses! Tu peli o canción favorita guárdatela para ti. De verdad, no vas a querer verla o escucharla porque solo te recuerda a él. Nadie, repito NADIE, debería arruinarte algo que tanto disfrutas, mucho menos si funciona como un momento de distracción o de apapacho.

Lección 3Este punto no siempre aplicará, pero just in case, ahí va. Cada quién debe tener sus propias actividades. ¿Hacer ejercicio juntos? Pff! De vez en cuando y en un terreno neutral. Si se conocieron en el gym, no hay mucho que hacer, igual y cambiar tu horario. Trabajar juntos tampoco lo recomiendo. Bueno, si desde un principio fueron colegas, ¡pues ni modo, hay que aguantarse! Pero si se les ocurre llevar a cabo algún proyecto en equipo… DON’T! Si generan una gran idea entre los dos, que uno la lleve a cabo. Está padre convivir pero respetar el tiempo y espacio de cada uno es vital.

Lección 4

Se conocen. Follow, follow back en Twitter. “¿Tienes Facebook?” “Sí, te mando solicitud”. Luego, como diría Dulce María, ‘un tsunami’ de mensajes por WhatsApp. Ay, qué bonito cuando nos invade tanta emoción, ¿no? ¿Mi consejo? No lo agregues a tus redes sociales. Si él quiere hacerlo, adelante, pero tú evítate el ‘stalkeo’ y el mal rato que un comentario o tuit que leas te pueden hacer pasar. Si la relación no prospera o termina mal, pues ni te enteras de cómo le va. Es mas, el único block y delete que vas a tener que dar será a su número celular.

Lección 5

Queremos darlo todo y nos sale de forma natural. Creo que cuando nos enamoramos somos los seres más espléndidos. Por supuesto que queremos hacerlo feliz y si podemos, solucionarle uno que otro de sus problemas. No digo que esté mal, pero como intensas se nos pasa la mano. Al ratito ya hasta parecemos su mamá y eso no está padre. ¿Lo peor? Puedes sentirte hasta usada o abusada. Luego confunden un acto voluntario con una obligación, ¡y para nada! Midámosle el agua a los camotes y decidamos con inteligencia qué sí y qué no estamos dispuestas a hacer.


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Dafne Ruiz

Editora

Creadora de Must Wanted. Escritora, blogger y periodista. Colabora en Vanity Fair México.

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