A todas nos encantaría la date o celebración perfecta pero como no se puede (porque nada lo es), ¿por qué no aspirar a tener mínimo una de lujo? Aunque los detalles o placeres sencillos nos hacen muy feliz, los que son exquisitos nos producen un orgasmo. ¡Y qué mejor que eso! ¿Por qué negarlo? Lo exclusivo sabe (se siente, se respira, se disfruta, se ve) bien, MUY BIEN. Ya que quedó claro ese punto, hay varias formas de impresionar; con el buen gusto y con el exceso. Señoritas, se apuesta siempre por el primero, así que ustedes o sus galanes tampoco se deben quedar en la bancarrota. Si nos les alcanzó para este, pues hay que ahorrarle para el próximo 14 de febrero. O sea, no es necesario que su velada incluya todos los MUSTs a continuación (tampoco queremos que parezca el video de Material Girl de Madonna). Creo que con uno solo es más que suficiente (y aunque de verdad se lea ilógico, existen lujos accesibles). Si están solteras, el autoapapacho es lo máximo para consentirse en este día, eh. Así que, con o sin pareja, ¡demuéstrense ustedes mismas cuánto se quieren! 😉

San Valentín de lujo