Cuando la calentura te ataca… Sé fuerte y ¡dile NO a los sapos!

Todas hemos soñado con el Príncipe Azul; guapo, con buenos modales, valiente, inteligente, fiel, que nos trate como una verdadera princesa. Sin embargo, muuuchas veces ese príncipe viene en forma de sapo. Y sí, se transforma justo en frente de nuestros ojos (y de nadie más), pero no con un beso, sino con el paso del tiempo. Es ¿chistoso? ver cómo hay parejas tan disparejas; el guapo con la fea, la gorda con el flaco, la alta con el chaparro, en fin. La respuesta a ello es que todo se basa en la atracción de algún tipo. Pero OBVIO cuando vemos a un Nick Jonas, Zac Efron, Joe Manganiello, Henry Cavill o miles de modelos en pasarela, se trata de una sola: la física. ¡Nos dan ganas de comernos a ese bombón! ¡Uff! Últimamente mi nivel horny ha estado por las nubes y no saben cómo he sufrido viendo cada serie o peli, páginas web, artículos sobre “hombres del año”, etc., y mi única pregunta es: “¿Me tocará?” O sea, aunque sea un revolcón con tremendo semental, ya pedir una relación seria o matrimonio es demasiado. En serio, no me quiero morir sin haber estado con uno o tenido una experiencia religiosa. La neta, no hay que mentirnos, en un mundo donde compites con angelitos de Victoria’s Secret, pues está cabrón, ¿no? Obvio solo alguien del cielo podría haber conquistado el corazón de Adam Levine. La realidad es que galanes escasean, por lo menos en nuestra ciudad, y los que hay ya tienen novia (en su mayoría, muy bonitas). No quiero leerme ridícula por una preocupación que para muchas puede resultar absurda o superficial, pero soy un ser humano con necesidades y sueños (inserte LOL si gusta). ¿Qué nos queda entonces? ¿’Conformarnos’ con el que nos trata bien pero que es tan lindo que lo consideras tu mejor amigo (gay) o hermano y que tarde o temprano despierte la pasión? Instinos y deseos carnales tenemos todos (no solo los chicos), y el peligro ocurre cuando ya no soportamos más y en el menú (agenda de contactos) solo encuentras a los viejos fuck buddies y uno que otro sapito. ¡No sucumbas! Al momento de querer dejar de arañar las paredes, por supuesto que quieres acostarte con Max Steel y no con Elmo o Señor Cara de Papa. Si ya después se enamora, ¡pues qué mejor! ¿Pero dónde, Señor, dónde? *A dos de adoptar a un chico. Please, Diosito, ¡que haya buen material!

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Dafne Ruiz

Editora

Creadora de Must Wanted. Escritora, blogger y periodista. Colabora en Vanity Fair México.

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