¿Rebajas? ¡Mejor anímate a dar el brinco y aumentar el nivel de tu outfit!

Mientras los hombres prefieren medirse frente a frente en cualquier deporte o actividad que involucre esfuerzo físico o al volante cuando hacen ‘carreritas’, las féminas somos mucho más sutiles. Nuestra arena no es una pista (a menos que sea de baile); se encuentra en todos lados, desde restaurantes hasta la oficina, aunque esos lugares pueden considerarse como meras retas. Los eventos sociales son los grandes cuadriláteros. Desde el bolso hasta los zapatos, estos accesorios demuestran parte del poder (adquisitivo) y buen gusto que se tiene. Pero como en todo, hay de niveles a niveles, como el Kardashian. Para evitarlo y escalar tu guardarropa sin riesgos, te comparto un poco de lo que sucede en este escenario, de mi experiencia y mi opinión.

Descarta una MK para jugar en las ligas mayores. Sobre todo porque la fayuca no le ha quitado los ojos de encima. Apostar por clásicos como la Prada Saffiano, la Speedy bag de Louis Vuitton o la Hermès Birkin bag es algo que debes hacer, claro, ¡si te alcanza! Un duelo perdido es si juntaste tu lana y te decides por una edición de temporada o limitada. Aunque parezca increíble tener LO último, su exclusividad desaparecerá en algún tiempo si no se vuelve un icono. Fuera de las marcas de lujo, las premium nunca me han convencido. Aclararé este punto con una analogía: Tenemos por un lado a un hotel categoría Gran Turismo y por el otro uno cinco estrellas. ¿Por qué no son mi opción? Al final tienen toda la onda pero cuando no, parecen promocionales o cheap. Entre ellas: DKNY, Juicy Couture (guilty! Tengo la Day Dreamer) y MOSCHINO. ¿Vale la pena pagar por una? Solo si está LO MÁXIMO y no afectará tu presupuesto. Qué lástima que bagaholics.com.mx de Arantza Carballo haya tronado. La opción de rentar una bolsa sigue siendo posible en EE.UU. con www.bagborroworsteal.com (tal como lo hace Louise -Jennifer Hudson- en Sex & The City).

Con los zapatos es casi la misma situación. La ‘suela roja’ puede llegar a imponerse fácilmente a unos Jimmy Choo (los cuales tal vez pierdan con menor honor por pertenecer a la colección que realizó para H&M). Podrán ser del mismo papá, pero con otra mamá los terminados y detalles son distintos y se notan. ¡Yo por eso en esas guerras ni me meto! Llevo ya algún tiempo ahorrando para unos Anouk que todavía no sé si continúan a la venta. Luego hasta me alegro que no haya de mi talla, ¡ja! Recuerdo cuando leía The Overnight Socialite de Bridie Clark y ahí me di cuenta que los ALDO son una buena opción para la lucha diaria pero no para brillar en sociedad. El punto con los stilettos es que todas debemos tener por lo menos un par de cualquiera de los cinco reyes más queridos por la nobleza y el pueblo: Christian Louboutin, Jimmy Choo, Stuart Weitzman, Giuseppe Zanotti y Manolo Blahnik. Ya sea para una sesión de fotos, para una ocasión especial (en la que no se incluya pasto, lodo ni agua) o en donde no los expongas, de verdad lucirás cual Cenicienta en pleno ball. Olvídate de llevarlos si vas a Antara o a un espacio que tenga ese espantoso piso, ¡te va a doler!

Para que no haya malentendidos, soy partidaria de que el estilo no está peleado con el ingreso económico, pero se siente increíble que tu piel goce la calidad de una buena firma. Sobrevivimos gracias al fast fashion de empresas como Inditex, pero siempre he creído que vale la pena tener en tu clóset algunos items deluxe. No se puede negar que el estatus prevalece a través de ropa respaldada por prestigiados diseñadores o marcas -que todavía no meten la pata-. Desde hace años, ser pobre en un mundo cada vez más aspiracional es duro y hacer magia es una de las habilidades que más estamos desarrollando. No puedo evitar recordar y reír con aquel capítulo de The Simpsons en el que, gracias a su máquina de coser, Marge hace circo, maroma y teatro con su Chanel suit. ¿Dónde consigo uno así de versátil?

A todo esto, ¿cuál es tu prenda o accesorio más pipiris nice?

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Dafne Ruiz

Editora

Creadora de Must Wanted. Escritora, blogger y periodista. Colabora en Vanity Fair México.

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