Te la presentaron en la escuela, ¿pero sabes qué onda con la Guayana francesa?

Hace poco hablaba con mi hermana sobre aquellos países de los que nunca escuchas noticias; ni buenas ni malas. ¡Pero existen! Por ejemplo, la famosa Guayana francesa que tanto nos aprendimos en la clase de Geografía. Disculpen mi ignorancia, pero fuera de que se trata de una colonia/región pertenenciente a Francia en América del Sur y que su capital es Cayena (lo que bien se aprende, jamás se olvida), no tengo ni la remota idea de cómo vive su gente ni de sus atracciones turísticas. Al hacer un poco de investigación, me di cuenta que definitivamente es uno de los destinos para espíritus aventureros (ya es hora de darle gusto a tu novio y olvidarte de las comodidades por unos días).

Tendrán la oportunidad de anotarse en expediciones para descubrir impresionantes reservas naturales y su vida silvestre. ¿La más famosa? Caw, a dos horas de la capital. Prepárense para observar numerosos tipos de aves y… ¡caimanes! Sin duda, una de sus estrellas durante el viaje. Leí varias reseñas que hacen énfasis en los botes. Si corren con suerte, el suyo puede tener asientos, si no, tomen la austeridad como parte de la diversión. Si es too much, tranquilos, pueden reservar un barquito privado. Por otro lado, aunque el recorrido tradicional es por el río/canal (por la tarde y noche), tienes oportunidad de llevar a cabo una caminata (mañana-medio día) por el único sendero.

El segundo hot spot: Devil’s Island (de lejitos) y Royal Island, las cuales forman parte del archipiélago de la Salvación. Muchos turistas las consideran como las Alcatraz de Sudamérica, pues en ella habitaron presos políticos pero también delicuentes comunes. Entre edificios cubiertos por vegetación y con aire creepy (te sentirás en el mundo de Indiana Jones) pueden llevar a cabo algo romántico. Que tu hombre se ejercite bien antes del viaje para que cargue la canasta de picnic. Los paisajes y vistas los sorprenderán. Ojo, lo más importante es llevar agua. Durante su estancia, podrán alimentar a los monos (sí, ¡monos!) y refrescarse únicamente en las áreas acuáticas permitidas, así que olvídense de ponerse cachondos y huir del resto. Acuérdense de lo que le ocurre a esas parejas sexosas en las películas.

Como siempre es importante preguntar sobre cuál es la mejor temporada para visitar, así como la moneda del país. No creo que quieran pasar por la estresante situación de buscar dónde cambiar sus pesos ya estando allá o de recurrir al trueque (¡suerte con eso!). También deben estar concientes de que van a un lugar caluroso donde abundan muchos insectos, sobre todo mosquitos, así que tanto el repelente como el bloqueador solar no pueden faltar. Por último, en mi opinión, considero que informarte con anticipación sobre a dónde vas y contar con un buen guía son un must para disfrutar de este tipo de viajes.

Bon voyage!

Foto portada: Ruins por Arria Belli.

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Dafne Ruiz

Editora

Creadora de Must Wanted. Escritora, blogger y periodista. Colabora en Vanity Fair México.

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